En todas las oficinas siempre se puede encontrar un personaje que en algún momento de la jornada laboral se quita los zapatos. A veces hay más de uno, incluso pareciera que cuando uno toma la iniciativa de hacerlo, los otros se contagiaran como si se tratara de una especie de epidemia gripal, sí, de esas que también dan en todas las oficinas y que pueden terminar aumentando la productividad en el trabajo.

¿Qué es lo que impulsa a este personaje a hacer esta acción, algunas veces de manera inconsciente?La respuesta es simple y hasta obvia, la comodidad.Los seres humanos pasan entre 40 y 45 horas semanales en sus lugares de trabajo. Sí, es probable que pases más tiempo en tu oficina que en tu casa, y entonces? ¿por qué no usar indumentaria y accesorios cómodos que te permitan desarrollar mejor tus labores?

Teorías sobre esto se han construido por montones y es cierto que los muebles básicos de las oficinas deben cumplir con ciertas normas establecida que garantizan ergonomía, pero también es cierto que es bueno darle la oportunidad a aquellos objetos que aunque no son tradicionales pueden mejorar este efecto de comodidad y no afectan de ninguna manera a tus demás compañeros de trabajo como los crocs, una cobija, la ausencia de una corbata o una chaqueta que es poco elegante pero que es cómoda.

Sí señores, la comodidad va más allá de tener una silla con buen espaldar y un escritorio amplio, se trata de contar con todos los insumos que nos hagan sentir a gusto en nuestro puesto de trabajo.  Esto trae varios beneficios, por un lado, protege la salud de los trabajadores (confort físico) y por otro mejora el grado de satisfacción que se tiene respecto al lugar de trabajo (confort psicológico), cuya consecuencia más directa será el aumento de la eficiencia en el trabajo y el incremento de la productividad.

Por supuesto, esto no es algo que nos inventamos, está comprobado que los empleados  aumentan más del 25% en su productividad, además se reducen las faltas laborales y se reducen algunos riesgos de salud.

No, no te vas a quedar dormido si te pones una cobija por el frío que sientes en tu oficina, contrario a eso, es probable que dejes de pensar en las sensaciones de baja temperatura que experimentas y puedas concentrarte más en las labores que debes cumplir en tu computador. Similar sucede con el uso de los crocs, los pies reciben a diario la carga del cuerpo cuando caminamos y además, regulan la temperatura del cuerpo por lo tanto puede llegar a ser bastante beneficioso si se usan implementos que en vez de apretar e incomodar, nos brinden la posibilidad de dejarlos descansar.

Vale, sí, es probable que no te veas como la persona más profesional y trabajadora con un atuendo cómodo, sin embargo, como dice el refrán español “El hábito no hace al monje” y existen altas posibilidades de que tu jefe prefiera ver tu desempeño en constante mejoramiento a verte bien vestido en la oficina.

Usar este tipo de accesorios, como los crocs, las cobijas o indumentaria cómoda que aquí mencionamos, puede ayudarte a mejorar tu comida mientras estás en la oficina y te encuentras sentado en tus escritorio, si ejerces algún tipo de trabajo que hace que te muevas por diferentes lugares de la ciudad o tengas contacto con público, clientes o ejecutivos es mejor que busques algo que aunque sea cómodo vaya acorde con la labor que realizas.

En necesario “engallarse” de insumos laborales propios. Así como los deportistas tienen sus implementos características de su profesión, nosotros que también cumplimos una función vital para nuestra empresa podemos usar todo aquello que nos permita un mejor desarrollo laboral.

DEJAR COMENTARIO

COMENTARIOS