“El manejo del tiempo es clave para mejorar nuestra productividad, administrar nuestros recursos e incluso hacer un balance entre la vida laboral y la personal, sin embargo, es todo un reto gestionarlo de manera efectiva.

Según un informe de Steinhardt, entre el 50% y 90% de nuestro tiempo es gastado de manera impulsiva de acuerdo con nuestro temperamento o forma de ser.

Dentro de nuestro Bit, “Administrar el tiempo es administrar la vida”, dictado por Diana Rivera, se señalan algunas características que evidenciarían que no estás manejando de manera eficiente tu tiempo:

  • No te escuchas.
  • Hablas muy rápido.
  • Confundes la derecha con la izquierda.
  • Te distraes fácilmente.

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Adicional a eso se destacan algunos tips:

  • No procastines, el mejor momento para hacer las cosas es ahora.
  • Disciplina tu concentración.
  • Controla las interrupciones externas.
  • Enfócate al máximo.
  • Haz pausas.

Algo similar asegura el texto “Maneja tu energía, no tu tiempo”, encontrado en el libro “Piensa como un monje” de Jay Shetty, que considera que administrar bien nuestro tiempo depende, en gran medida, de cómo administramos nuestra energía. Entendiendo a la energía como la capacidad de trabajar, este sería un recurso que se puede renovar si entendemos cómo gestionarlo:

Programa espacios de concentración

“Cuando tengas una tarea importante que hacer, que requiera concentración, pon tu celular en silencio, cierra la ventana de tu correo, y pon una alarma con el tiempo que deseas dedicar para concentrarte” asegura la publicación.

Gestiona tu correo proactivamente

Crea un ritual para revisar tu correo 2 o 3 veces por día, es decir, bloquea tu calendario y dedícate solo a eso.  Puedes aplicar la regla de 2 minutos:

  • Si el correo que estas leyendo tomará más de 2 minutos en responder, no lo respondas y separa un espacio en tu agenda para dedicarte a hacerlo.
  • Mencionale a tus compañeros de trabajo que si necesitan algo urgente, te llamen.
  • Enséñales a los otros a manejar sus expectativas respecto a tus tiempos de respuesta.

Programa tu día / semana

Cuando termine tu jornada, analiza cuál es la tarea más importante del día que sigue, y conviértela en tu primera prioridad cuando empieces a trabajar (antes de revisar el correo).

Crea una lista de tareas, y organízalas por prioridad y tiempo dedicado, hecho esto. Separa tiempo en tu calendario donde sepas exactamente qué vas a hacer y a qué tarea le vas a dedicar tiempo.

Si no sabes cómo separar todas tus tareas, puedes clasificarlas bajo el modelo del diagrama lo importante vs lo urgente: