Actualmente evaluar cuáles son los requerimientos específicos de capacitación en las empresas es un elemento que influye en la efectividad de lo que se les enseña a los colaboradores y de lo que podemos conseguir con la misma.

Según la 23ª Encuesta Global de Directores Ejecutivos (Global CEO Survey), elaborada por la consultoría PwC, sólo el  18% de los directivos de las empresas tiene un plan estructurado para capacitar a sus empleados en las habilidades que necesita la organización y el mercado laboral.

La principal consecuencia de no analizar las necesidades de capacitación de los equipos y diferentes áreas de la empresa es que, sea cual sea el tipo de metodología que se aplique, no será efectiva.

Las consecuencias

Uno de los efectos que puede tener esta situación es que, por generalizar, se capacite a los empleados en temas incorrectos o que ya conocían. Si bien tener una misma capacitación con el mismo tema para todos los colaboradores, es una manera aparentemente rápida de capacitar, lo cierto es que es ineficaz.

Es importante tener en cuenta que cada colaborador es distinto y que tiene rutas de aprendizaje particulares, por lo que es necesario analizarlas.

Incluso, este error puede hacer que los empleados se sientan poco valorados en la empresa, pues se evidencia poco conocimiento en el funcionamiento de su cargo y las necesidades particulares que este requiere.

Además, una capacitación mal diseñada, puede afectar la productividad de los empleados, especialmente, cuando se realiza en determinados horarios de la jornada laboral. Esto debido a que están prestando atención e invirtiendo energía en algo que para algunos podría ser innecesario.

Finalmente, otro error que se comente es elegir la forma de capacitación inadecuada. Además de revisar cuáles son las áreas en las que queremos formar a nuestros colaboradores, también es necesario analizar algunos elementos para elegir cuál es la manera adecuada para nuestras necesidades. Por ejemplo, es necesario tener en cuenta el número de personas a las que vamos a capacitar, sus disponibilidades de tiempo, si están en diferentes países o en una sola sede.

Por estas razones es necesario hacer un riguroso análisis de lo que necesitan los colaboradores, incluso de diseñar rutas de aprendizaje personalizadas de acuerdo con el cargo y al empleado, algo que permite, por ejemplo, el e-learning.