Las necesidades de los colaboradores son distintas pues cada uno tiene no solo conocimientos base diferentes, sino también, cargos, gustos y afinidades particulares que definen su forma de aprender y las habilidades que deben adquirir o reforzar.

En eso radica la importancia de personalizar las rutas de aprendizaje de los colaboradores, pues garantiza la efectividad de las capacitaciones y aumenta las tasas de finalización.

Estas son algunas de las ventajas que tiene este tipo de metodología.

Los beneficios:

  • Una ruta personalizada produce iniciativa de aprendizaje más enfocada en los objetivos.
  • Es una excelente forma de garantizar que el aprendizaje corporativo se produzca cuando corresponda.
  • Aumenta el engagement con la capacitación, debido a que el trabajador estudia lo que necesita y no, temas que tal vez ya tenga aprendidos.
  • Retiene talento, ya que este enfoque personalizado ayuda a los alumnos a cumplir sus objetivos de manera más rápida y efectiva.
  • Facilita la terminación de los cursos, ya que plantea diferentes formas de lograr el aprendizaje. contempla alternativas para adquirir el aprendizaje según los intereses del participante.

Para conseguir estos objetivos, es importante el uso de técnicas basadas en la formación de microaprendizaje. Gracias a que pueden abordar las diversas necesidades de aprendizaje y facilitan la personalización para los empleados de una organización.

Otra ventaja que tiene esta modalidad de aprendizaje es que empodera a los estudiantes, y les da la oportunidad obtener contenido de acuerdo con lo que necesitan mejorar y lo que quieren aprender para enriquecer su perfil dentro de la organización.

Finalmente, es necesario evaluar el progreso del estudiante en cada etapa de su aprendizaje. Una ruta efectiva permite la estimulación de quien participa en el curso con el fin de mantener el ritmo y el enfoque los objetivos que puede alcanzar.