Algunas empresas en Latinoamérica han comenzado a reactivar sus economías, por ejemplo, la mayoría de entidades del Gobierno han iniciado el retorno de sus colaboradores a las oficinas . En el caso de Bogotá, el aforo en estos lugares no debe superar el 30% por lo que aún hay trabajadores ejerciendo sus labores desde casa. De otro lado, en México, desde Junio se ha ido realizando una reactivación económica y  siempre y cuando la ocupación máxima se mantuviera por debajo del 50%, los trabajadores podrían regresar a las oficinas.

Teniendo en cuenta la necesidad de implementar bien y de manera segura este regreso a las oficinas que algunas empresas se están planteando, la organización Internacional del Trabajo, realizó una guía con los pasos que se deben tener en cuenta.

El objetivo principal de esta herramienta es “ayudar a los empleadores, a los trabajadores y a sus representantes para la adopción de medidas preventivas en los lugares de trabajo respecto al riesgo de contagio de COVID-19 y otros riesgos asociados a la pandemia”.

Los pasos para un retorno a oficinas seguro

1.Establecer un equipo bipartito para organizar el retorno al trabajo

Uno de los aspectos fundamentales de este paso es “integrar el equipo con la más amplia representación de los distintas categorías y disciplinas” de la empresa. Además, comunicar de manera efectiva a los empleados de qué manera está compuesto este equipo.

2. Decidir quién regresa al trabajo y cómo

Dentro de este paso, se encuentra planificar la reapertura en fases desde un nivel mínimo de operaciones a un nivel normal.

También es necesario “adoptar horarios de trabajo escalonados, días alternos de trabajo y mecanismos de rotación de trabajo para evitar aglomeración de personas”. De igual manera, es importante evitar que las personas trabajadoras que pertenecen a grupos de riesgo, asistan a las sedes físicas.

3. Adoptar medidas de ingeniería y organizacionales

Según la guía, se deben revisar los procesos y espacios de trabajo con el objetivo de disminuir la interacción y el contacto entre las personas. También se deben adecuar las instalaciones para asegurar un distanciamiento físico de al menos 2 metros.

Adicional a eso, es necesario, mantener ventilado el lugar de trabajo, así como señalizar las zonas con información e instrucciones.

4. Adoptar medidas de limpieza y desinfección de locales en forma regular

5. Promover medidas de higiene personal

Es necesario facilitar a los trabajadores lo que necesiden para que ejerzan un lavado frecuente de manos con agua y jabón, así como promover el uso de alcohol en 60%. 

6. Proveer equipos de protección personal y velar por su uso efectivo

Es necesario identificar el equipo de protección personal (EPP) apropiado en relación con las tareas y los riesgos para la salud de cada uno de los colaboradores que estén yendo a la sede.

7. Vigilar la salud de las personas trabajadoras

Se deben monitorear el estado de salud de los empleados y desarrollar protocolos para actuar en los casos de sospecha de un posible contagio.

8. Considerar los factores de riesgo psicosocial y otros riesgos

Es importante realizar comunicaciones efectivas y periódicas respecto a la naturaleza cambiante del trabajo debido a la pandemia de COVID-19.

9. Revisar y actualizar los planes de emergencia y evacuación

Hay que considerar el plan de emergencia y evacuación existente del lugar de trabajo, sino se cuenta con uno, es necesario realizarlo.

10. Monitorear y actualizar las medidas de prevención y control

De acuerdo con la guía, se debe fomentar una cultura de cuidado mediante la integración de los elementos del sistema de gestión de Seguridad y Salud en el trabajo.